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Tu cliente meta (la agencia de traducción) tiene un problema: quiere trabajar con los mejores traductores, pero no tiene el tiempo ni el deseo de leer largos correos de presentación, currículos y muestras de traducciones. Una manera para diferenciarte como traductor es presentar tus datos de manera que el gestor de proyectos pueda leerlos, con facilidad y rapidez. De este modo, tendrás más posibilidades de obtener una respuesta.

Aquí están algunos de los métodos que han usado los traductores conmigo para demostrar su talento, y algunas opiniones (positivas y negativas) sobre estas técnicas.

1. Una carta de presentación de una línea diciendo “Por favor, mira el currículo adjunto”.

La brevedad es buena, pero si no incluyes tu combinación de idiomas en el asunto, y tus credenciales claves y precios en la carta de presentación, crearás trabajo para el gestor de proyectos. Descargar tu CV conlleva un extra clic, y no les has dado nada en el email de presentación que les haga pensar que valga la pena el esfuerzo.

2. Una carta dando muchos detalles sobre proyectos de traducción y experiencia de trabajo.

Si estás haciendo lo contrario a la persona del punto 1, entonces es que te estás pasando en la otra dirección. Si estás presupuestando un trabajo especializado, es recomendable mencionar la experiencia relacionada, pero piensa en los puntos claves y céntrate en que la atención del lector permanezca. Las enumeraciones y listas de puntos pueden ser de ayuda en la carta de presentación porque permitirán al gestor de proyectos ojear todo rápidamente. Ellos quieren ojear.

Mira mi artículo sobre escribiendo correos de presentación para agencias de traducción para algunos consejos y plantillas útiles.

3. CV de 6 páginas.

Yo no lo leeré ¿Lo harías tú? Máximo dos páginas, con los datos más importantes en la primera página.

4. CV incluyendo gráficos y tablas, mostrando la experiencia del traductor con cifras y porcentajes, con muchos colores diferentes.

Hay mucho de positivo en ser creativo y diferente, pero cuando cada segundo cuenta, un CV que no parece como tal puede estorbar al lector en su misión de localizar tus datos claves. Puede que no tenga la paciencia de intentar encontrarlos; yo no la tengo.

5. Un segundo documento adjunto con un portafolio de muestras de traducciones hechas por el traductor.

En teoría un portafolio suena muy profesional pero ¿le soluciona el problema a tu cliente o crea uno?  Recuerda que es poco probable que el gestor de proyectos esté buscando un traductor que encaje con tu perfil en el mismo momento en el que tu CV llega a su bandeja de entrada. Ellos van a escribir tus detalles en su base de datos o archivarlos en algún sitio para cuando necesiten un traductor con tu perfil en una próxima ocasión.  Por esta razón, dada la falta de tiempo y necesidad inmediata, es poco probable que vayan a tener mucha motivación para leer muestras de trabajos que no han pedido. Además, no se puede almacenar un portafolio en una base de datos, lo cual representaría más trabajo para ellos. Personalmente, si quisiera ver una muestra, la pediría. Si me las envían, no suelo mirarlas. En el punto 6, puedes leer mi solución preferida.

6. Enlaces a perfiles online.

Un enlace a un buen perfil online es útil ya que se puede ver rápidamente, pero demasiados enlaces en un email creará un exceso de información y el gestor de proyectos no podrá decidir a donde ir, por lo que lo abandonará. Es buena idea incluir los enlaces en tu CV también, por si acaso se separa de tu carta de presentación. Si tienes ejemplos de traducciones que quieres mostrar a la agencia, ponlos online en algún sitio e incluye enlaces a ellos dentro de tu CV. Si has hecho algún trabajo para alguien que ha sido publicado online, nuevamente, pon el enlace dentro del CV. De esta forma, el día en el que la agencia se interese por ti, tendrán la información al alcance de sus manos (además les facilitará el poder copiar y pegar los datos en un Excel, si quisieran).

7. Certificados enviados como adjuntos.

Cuando la agencia los quiera o los necesite, los pedirá. Es posible que algunas grandes agencias tengan la norma de siempre requerir copias de tus títulos; las pequeñas probablemente las vean como otro problema para su sistema de archivos. Vale la pena pedir que verifiquen tus credenciales en tu perfil de ProZ.

8. Dando referencias.

Igual que en el punto 7, pero, no infravaloréis lo útil que son herramientas como las recomendaciones en LinkedIn y WWA en ProZ, las cuales puedes preparar, tener lista, y mencionar brevemente en una carta de presentación o CV. El sector de la traducción es un mundo pequeño y si reúnes bastantes recomendaciones online, puede que compruebes que las personas para las que trabajas o con las que quieres trabajar se conocen entre ellas, y como todos sabemos, no hay nada como una recomendación de un amigo o compañero de trabajo.

9. Copiar y pegar tu CV dentro del email (al final de todo).

He observado que algunos traductores hacen esto, después de la firma, como un especie de PD. Adjuntan el currículo al correo electrónico también. Opino que es una idea estupenda. Cuando alguien hace esto, hago scroll para abajo y echo un vistazo al CV, y a veces veo algo que captura mi interés. Si hubiera sido un adjunto, no lo hubiera mirado.

 

¿Tienes otra idea sobre como los traductores pueden presentarse a agencias de traducción?

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